Editorial · El despacho
Un buen abogado evita el juicio antes de ganarlo.
Desde 1998 resolvemos problemas legales de familias y empresas de Barcelona con una regla sencilla: explicarlo todo claro, cobrar lo pactado y pelear solo cuando pelear es lo mejor para el cliente.

La mayoría de la gente llega a un despacho de abogados con miedo: a no entender, a lo que va a costar, a perder. Nuestro trabajo empieza por quitar ese miedo. En la primera reunión, que no cuesta nada, te decimos con franqueza si tienes caso, qué opciones hay y cuánto costará cada una.
Somos seis abogados y cuatro personas de apoyo. Lo bastante grandes para cubrir todas las áreas que necesita una familia o una pyme, y lo bastante pequeños para que siempre hables con el mismo abogado, que conoce tu caso y te coge el teléfono.
Casi siete de cada diez asuntos que llevamos se resuelven con un acuerdo, sin llegar a juicio. Cuando hay que ir a los tribunales, vamos preparados: en los últimos cinco años hemos ganado el 84 % de los procedimientos en los que hemos representado a la parte demandante.
Si tienes un problema legal y no sabes por dónde empezar, prueba nuestro evaluador online. Cuatro preguntas, un minuto, y sabrás qué área te corresponde y qué pasos hay que dar.